El autónomo pide protección frente al inspector laboral

08.07.2018

Una plataforma de profesionales envía una queja a la Comisión Europea acusando a Empleo de actuar con afán recaudatorio con las inspecciones de trabajo. La Administración dice que los médicos de ejercicio libre que trabajan en clínicas son en realidad falsos autónomos. La jurisprudencia al respecto es variada. 

Los médicos que trabajan por cuenta propia han decidido acudir a la Comisión Europea buscando amparo ante lo que consideran es una persecución de la Seguridad Social al ejercicio libre de su profesión. Estos profesionales, que trabajan en diversas clínicas alquilando sus dependencias para atender a pacientes particulares o bien de una aseguradora, se quejan de que la Administración les trata como falsos autónomos con un objetivo, en su opinión, puramente recaudatorio, sin tener en cuenta las circunstancias específicas de sus servicios.

La idea detrás de la actuación de la Seguridad Social es que estos médicos no están simplemente usando las instalaciones de esas clínicas, sino que tienen una relación real de dependencia de dichos centros.

Los médicos niegan que sea así: "Decidimos el horario, si nos tomamos unos días de descanso o para ir a un congreso científico, cobramos por paciente...". Habla Manuel Jiménez, portavoz de la asociación Plataforma de Centros Médicos de Medicina Libre (Pacendem), que con un mes de vida ya reúne a cerca de 200 clínicas que quieren hacer frente a la Seguridad Social. Para ello, han acudido al bufete Navas Cusí, especializado en derecho comunitario, para interponer una queja contra España ante la Comisión Europea porque se sienten "perseguidos" en el ejercicio autónomo de su profesión.

Criterios

¿En qué se basa la Seguridad Social para decidir si un autónomo en realidad es un trabajador por cuenta ajena? La Seguridad Social examina factores como si la clientela es del médico o del centro; si la organización del trabajo y el horario la determina el hospital o el profesional; quién factura a los pacientes y quién decide las tarifas, etc. (ver apoyo).

Manuel Carmona, vocal de Medicina Privada de la Organización Médica Colegial (OMC), cree que "el profesional decida sus propios horarios y vacaciones es claramente un médico autónomo", si bien reconoce que pueden darse situaciones más sospechosas, como, por ejemplo, si la Seguridad Social comprueba que el galeno supuestamente autónomo factura prácticamente la misma cantidad todos los meses.

El hecho de que el médico autónomo esté vinculado a una clínica con varios profesionales en lugar de trabajar en una consulta propia es cada vez más frecuente. "Es una forma de ahorrar costes, aunque suelen pagar un coste fijo o el 30 por ciento de sus beneficios al centro". Además, plantea una nueva cuestión: "Estamos observando que es muy frecuente que las aseguradoras, que empiezan a abrir clínicas propias, presionen al médico para que deje de tener una consulta particular que pueda hacerle la competencia".

Cotización

¿Puede haber un afán recaudatorio? Empleo generalmente va a cotizar más por un médico asalariado, sobre todo si trabaja también en la pública y por tanto tiene dos empleadores. En cambio, la mayoría de los autónomos cotizan por la base mínima, es decir, 919,8 euros, de los que pagan a Seguridad Social 274 euros. Alternativamente, las cuotas del seguro del médico de ejercicio libre de Mutual Médica -seguro que tienen 24.754 galenos- oscilan entre los 249 y los 275 euros en función de la edad.

Si la Seguridad Social abre una inspección a una clínica y considera que los empleados son falsos autónomos, no sólo obliga a los médicos a darse de alta como asalariados, sino que los centros tienen que pagar una multa.

"Las cantidades pueden variar, pero si multiplicas lo que puede deberse a la Seguridad Social por las cotizaciones de todo un año, por el número de trabajadores afectados y aplicando los 4 años de retroactividad, salen multas millonarias. Esto arruina a las clínicas y muchas han tenido que cerrar. Es una situación muy injusta", apunta Juan Ignacio Navas, socio-director de Navas Cusí, que añade que a los profesionales no les queda otro remedio que acudir a Bruselas "donde se reconoce sin problema este tipo de trabajo".

Tarifas

"Muchas clínicas prácticamente estamos en condiciones de supervivencia, con unas mutuas que además no renuevan las tarifas desde hace siete años", ahonda Jiménez. Además, lamenta que los tribunales de lo social no siempre se pongan del lado de los facultativos a pesar de que sean los propios profesionales los que digan que no son trabajadores por cuenta ajena.

Pacenmed recuerda además que la ley 27/2011 de actualización, adecuación y modernización del sistema de Seguridad Social, ya reconocía la existencia de este problema en el sector sanitario.

Dicha norma incluye una disposición adicional 48ª que dice que el Ministerio de Empleo "regulará el encuadramiento en la Seguridad Social de las actividades de los profesionales sanitarios, no incluidos en el Estatuto Marco con la finalidad de dar un tratamiento homogéneo, en este ámbito, al personal sanitario incluido y no incluido en dicho Estatuto, todo ello sin perjuicio de las consecuencias inherentes a la naturaleza de la relación, laboral o mercantil, del profesional con las empresas o entidades para las que preste servicios".

En todo caso, según reconoce Ignacio Moratilla, socio partner de DA Lawyers, esta situación la lleva sufriendo el sector desde hace más de cinco años. Las novedades que han devuelto este tema a la actualidad han sido la resolución del Tribunal Supremo de junio de 2017, que avala una sentencia del TSJ de Cataluña consolidando la línea más dura en su interpretación de cuándo hay ajenidad en una relación laboral, y la decisión de este colectivo de profesionales de llevar a Europa una situación que consideran insostenible.

En esa búsqueda de amparo en Europa , según Moratilla "se quiere hacer valer los criterios contenidos en la Carta de Derechos fundamentales de la Unión Europea y en el espíritu del llamado Libro Verde, publicado por este organismo a mediados de 2000 y con el que se pretendía modernizar el derecho laboral". Como contrapartida, están en los criterios de la Inspección de Trabajo, "anclados en esquemas industriales y de negocio de hace décadas, de regímenes predemocráticos, donde el intervencionismo y el paternalismo se mantienen".

Los profesionales están defendiendo su derecho al ejercicio libre, pero no son los únicos ni los más afectados por los criterios que defiende la Seguridad Social. Las clínicas y hospitales que trabajan con este modelo de contratación son las obligadas a pagar la posible multa por tener a "falsos autónomos" entre sus empleados. Las condenas pueden hacer peligrar la viabilidad de algunos centros, como ponen de manifiesto los expertos consultados.