La financiación de la ciencia: insuficiente y mal repartida

31.10.2017

Los Premios Rey Jaime I advierten de la "falta de criterios" en la distribución de fondos

Ximo Puig y Vicente Boluda reclaman un pacto "urgente" por la ciencia

Si hay un tema recurrente en la entrega de los Premios Rey Jaime I, que reconocen la ciencia hecha en España, es la financiación. Las últimas ediciones de los galardones se han convertido prácticamente en una letanía, en un clamor de los científicos por hacer ver a políticos y empresarios la gravedad de la situación de la ciencia en España. La crisis económica puso fin drásticamente a una época de vacas gordas con un severo tijeretazo del presupuesto público para ciencia e investigación. Y sin que en la práctica se haya visto que esta situación comience a revertir, la reivindicación ayer no cambió en lo sustancial.

La Lonja de Valencia acogió, con la presencia de la Reina Letizia, la entrega de los galardones a Fernando Martín (Investigación Básica), Carmen Herrero (Economía), Josep Dalmau (Medicina Clínica), Anna Maria Travaset (Protección del Medio Ambiente), Susana Marcos (Nuevas Tecnologías) y Alicia Asín (Emprendedor). En nombre de todos ellos habló Herrero, quien dejó claro que «no hay posibilidad de avance» sin la financiación necesaria.

«Históricamente, en nuestro país esta financiación ha sido sustantivamente pública, pero los recortes en financiación pública de los últimos tiempos han afectado doblemente nuestra investigación: por la reducción efectiva de los presupuestos y por la falta de criterios en su distribución», advirtió Herrero.

Esta catedrática de Fundamentos del Análisis Económico ya había señalado el pasado viernes, en la primera comparecencia pública de los premiados, cuál había sido uno de los grandes problemas para la investigación española en los años de crisis: el poco dinero que ha habido no se ha distribuido conforme a criterios de excelencia. Dicho con otras palabras, queriendo aplicar el 'café para todos' se ha dejado a grupos «punteros» sin financiación suficiente. «Un país que no investiga, que no innova, que no crea producto y que no es capaz de ponerlo en el mercado tiene las puertas cerradas al porvenir que nos espera», insistió Herrero.

«La investigación no se debe generar sólo en la universidad. El trabajo científico y tecnológico tiene que tener también cabida sustancial en nuestras empresas», añadió. En esta idea coincidió el alcalde de Valencia, Joan Ribó, quien aseguró que «la excelencia científica necesita de iniciativas privadas que la hagan competitiva, pero también precisa de una correcta inversión pública para que el objeto de investigación siempre revierta sobre el bien común».

Por su parte, el presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados, vicepresidente de la Fundación Premios Rey Jaime I y presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), Vicente Boluda, constató que España tiene «grandes científicos y emprendedores», pero que sigue necesitando que el conjunto de la sociedad y las instituciones «apoyen la actividad investigadora». Reclamó para ello un gran pacto por la ciencia, la innovación, la investigación y la empresa.

A esta idea dio vueltas también el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que recordó que España está lejos de la inversión en ciencia que hacen los vecinos europeos. Pidió un pacto por la ciencia «urgente» y destacó que la Comunidad Valenciana quiere formar «parte activa» de ese pacto, «ejemplo de una nueva lealtad institucional en un Estado donde la diversidad nos permite sumar la gran inteligencia que, afortundamente, este siglo XXI tenemos distribuida a lo largo y ancho del país».